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Denuncia pública PDF Imprimir Correo
24-07-2016 a las 12:38:56
Denuncia de Violenta agresión de guardián penitenciario contra mujer transexual representante de DDHH de la comunidad LGBTI, y prisionera política, en la Picota
 

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DENUNCIA PÚBLICA

 

 La Comunidad LGBTI recluida en el COMEB PICOTA, DENUNCIAMOS ANTE LA COMUNIDAD NACIONAL E INTERNACIONAL que  el dragoneante Castillo, perteneciente a la Compañía Azul, pabellonero del patio 6º, estructura 1 de mediana seguridad del COMEB PICOTA; agredió física, psicológica y moralmente a nuestra representante de DD.HH. YURANI MUÑOZ, mujer transexual (Hernando Muñoz Ríos), y prisionera política de guerra de las FARC-EP, de acuerdo con los siguientes:

 
HECHOS

 
1)      El día de hoy, cerca de las 09:45 horas cuando Yo, YURANI MUÑOZ, mujer transexual (Hernando Muñoz Ríos), representante de DD.HH. de la comunidad GBT en La Picota, y prisionera política de guerra de las FARC-EP; identificada con c.c. 17653171 de Florencia, Caquetá me hallaba en el pabellón 4º (patio de concentración para presos políticos por orden gubernamental, en el marco de los Diálogos de Paz entre el Gobierno Nacional y la insurgencia de las FARC-EP, en La Habana, Cuba), donde me encuentro recluida; recibí un volante de Guardia Interna para desplazarme hasta las aulas de Trabajo Social junto a las demás personas del pabellón pertenecientes a la Comunidad LGBTI, para asistir a la reunión del proyecto CUERPOS EN PRISIÓN MENTES EN ACCIÓN, liderado por personas de la Red Comunitaria Trans. Espacio del que participamos cerca de cuarenta (40) personas LGBTI en la estructura 1 del COMEB PICOTA, el cual busca la defensa de nuestros DD.HH. en prisión y aportar a las políticas
penitenciarias en materia de inclusión social de las mujeres transexuales. 

2) De la reunión en el espacio del proyecto citado arriba, participé hasta las 11:00 horas e inmediatamente quedé a disposición del dragoneante Ricaurte, quien dirige el programa DELINQUIR NO PAGA, en el cual soy instructora y dicto conferencias a niñas y niños, así como a jóvenes y jovencitas estudiantes en instituciones educativas distritales, a quienes se ofrece orientación para la prevención del delito, la drogadicción y el pandillismo. Estas conferencias se les dicta en un lugar a espacio abierto denominado “La Mata de Maíz”, ubicado por el pasillo central cerca a las aulas de Psico-Social, en dirección hacia los pabellones 5º y 6º, de la estructura 1 del COMEB PICOTA. También se encontraba conmigo el dragoneante Londoño quien también coordina el programa junto a Ricaurte.

3)      Cuando me encontraba realizando mi función de instructora, dictando mi conferencia a las y los estudiantes, (en presencia de dos de sus profesoras de la institución educativa), cerca de las 11:20 horas llegó hasta  “La Mata de Maíz” el dragoneante Castillo, perteneciente a la Compañía Azul, pabellonero del patio 6º, estructura 1 de este establecimiento, y sin mediar palabra me insultó en frente de aproximadamente 25 estudiantes y sus profesoras. Pasando por sobre la autoridad de los dragoneantes Ricaurte y Londoño presentes allí, con quienes vengo desarrollando el programa desde hace año y medio sin queja alguna de ellos hacia mi.

4)      El dragoneante Castillo me grita “¿este señor de dónde es?” “¡eche para el patio!”. Ante lo cual le contesto “cual señor, respéteme comandante que soy una mujer transexual” y me interrumpe gritando: “¡señor, usted para mí es un señor! Eche para su patio”. De nuevo lo interpelo y le digo: “soy una mujer transexual, soy la representante de DD.HH. de la comunidad GBT y estoy dictando aquí un curso; señor, respete”. Le doy la espalda para evitar la discusión y seguir mi actividad con las y los estudiantes, ante lo cual el grita: “¡ah, entonces no se va! Entonces voy por la volante ¡” (refiriéndose a los guardias disponibles). Inmediatamente el dragoneante Castillo me tomó por detrás, de los hombros, haciéndome una llave, me hizo girar el cuerpo y me lanzó contra el piso donde junto a dos dragoneantes bachilleres que lo acompañaban me golpearon en los genitales con puntapiés, me golpearon a puños, me dieron un puntapié en el hombro derecho, me lesionaron el codo derecho y la rodilla izquierda.

5)      A pesar de tenerme reducida contra el piso entre los tres guardianes logré incorporarme y actuar en defensa propia, lanzando contra el piso al dragoneante Castillo, momento en el cual intervino el dragoneante Ricaurte para separarnos y detener la agresión en mi contra. Los guardianes agresores se retiraron hacia el pabellón 6º y yo acudí ante los voceros de los prisioneros políticos del pabellón a denunciar lo ocurrido.

6)      De estos hechos fueron testigos los dragoneantes Ricaurte y Londoño, las dos profesoras, los 25 estudiantes, el promotor de salud del patio 1 y dos personas de la comunidad GBT que iban cruzando (Dayson Páez y  Emily López).

7)      Finalmente me dirigí hasta sanidad para que me hicieran una valoración médica por las lesiones de la agresión pero el doctor de turno de la tarde del día en comento, y la enfermera jefe Heidy, se negaron a valorarme arguyendo (ella) que “no se iban a prestar para denunciar a un guardia, para evitar represalias de los guardias contra ellos”. Y él doctor dijo “que él me hacía una valoración diciendo lo que él quisiera y no lo que yo tuviera para que en una remisión vieran otros médicos que yo no tenía nada”.

8)      Dejo claro que la conducta de estos funcionarios del servicio médico falta a la debida ética profesional con esta conducta, no sólo por las razones mezquinas que manifestaron sino por negarse a brindar la atención médica que requería.   

9)      Por lo demás, este dragoneante Castillo tiene múltiples antecedentes de discriminación a las mujeres transexuales que habitan en los diferentes patios de mediana seguridad de La Picota, entre la que se cuenta una demanda por abuso sexual contra una chica trans. 

  
 

DELITOS Y FALTAS DISCIPLINARIAS COMETIDAS POR LOS FUNCIONARIOS DEL INPEC.

 
1)      El dragoneante Castillo, perteneciente a la Compañía Azul, pabellonero del patio 6º, estructura 1 del COMEB PICOTA; incurrió en los delitos de Lesiones Personales, Abuso de Autoridad y Uso Abusivo de la Fuerza por motivos de Discriminación Sexual y Discriminación por razones de Género.
 

PETICIÓN. 

 1)      Solicitamos que se inicie la investigación penal contra el dragoneante Castillo, del cuerpo de custodia y vigilancia del INPEC en el Complejo Penitenciario Metropolitano de Bogotá perteneciente a la Compañía Azul, pabellonero del patio 6º, estructura 1 del COMEB PICOTA, por los delitos de Lesiones Personales, Abuso de Autoridad y Uso Abusivo de la Fuerza por motivos de Discriminación Sexual y Discriminación por razones de Género y se impongan las sanciones penales de ley.

2)      Igualmente pedimos que se investigue la conducta de los funcionarios de Sanidad: enfermera jefe Heidy y el doctor de turno en horas de la tarde el día en comento.

 

Bogotá D.C. 22 de julio de 2016.

Solidaridad con el Profesor Miguel Angel Beltrán PDF Imprimir Correo
18-01-2016 a las 20:34:26
Miguel Angel
Un Trato digno para el profesor Miguel Angel Beltran PDF Imprimir Correo
07-10-2015 a las 13:27:05
Miguel Angel Beltran aspu
Miguel Angel Beltrán desde la Cárcel La Picota PDF Imprimir Correo
14-09-2015 a las 21:02:19
Campaña de solidaridad - TJER Libertad
por la Libertad de tod@s los pres@s polític@s y de conciencia

Pronunciamiento del Profesor Miguel Angel Beltrán desde la cárcel La Picota en Bogotá, días después de su nueva detención en julio de 2015.


 
El caso de Miguel Ángel Beltrán PDF Imprimir Correo
09-08-2015 a las 17:26:37
07-08-2015
El caso de Miguel Ángel Beltrán
El terrorismo de estado en tres actos

miguel

 Por Renán Vega Cantor
  Fuente: www.rebelión.org

“Muchos son los santos que están
entre rejas de Dios
y tantos asesinos gozando de este sol”.

León Gieco, Las madres del amor.

 El 18 de diciembre de 2014, en plena huelga judicial, la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá condenó en segunda instancia al profesor e investigador Miguel Ángel Beltrán a 100 meses de cárcel, acusándolo del delito de rebelión. El pasado 31 de julio fue detenido y ha sido conducido a la Cárcel de La Picota, en Bogotá. Este hecho rubrica un sistemático proceso de persecución contra un intelectual crítico durante los últimos seis años, en que el Estado y sus diversos órganos han dado muestras de lo que significa el terrorismo oficial y pone de presente la certeza del dicho popular de que “la justicia es para los de ruana”. Analicemos tres actos de esta persecución.

Primer acto: secuestro en México

Miguel Ángel Beltrán se encontraba hacía nueve meses en México adelantando sus estudios de posdoctorado en la Universidad Nacional Autónoma, país en el que antes había vivido durante varios años. Su visa se le había vencido hacia quince días y para permanecer en el país necesitaba una visa definitiva y a Miguel Ángel le preocupaba que desde el Instituto Nacional de Migración (INM) lo llamaran con insistencia por teléfono. Era, como luego se comprobó, un señuelo para obligarlo a ir a esas oficinas a donde se tenía previsto secuestrarlo, como en efecto sucedió. El 22 de mayo de 2009 en compañía del abogado Jorge Becerril y de su esposa Luisa Natalia se dirigió a la sede del INM, a una cita previamente concertada con el Subdirector de Migraciones. Ingresó solo, mientras sus dos acompañantes lo esperaban afuera. Pasaron las horas y Miguel Ángel no salía, por lo que su esposa y el abogado demandaron por lo sucedido, a lo que un funcionario les respondió que aquél había sido trasladado a otra dependencia porque estaba en condiciones de ilegalidad, pero que no se preocuparan que pronto regresaría a su casa.

Sin imaginarse lo que había sucedido, Natalia se fue a su apartamento, encendió el televisor y vio con estupor imágenes que se transmitían desde Bogotá en las que se informaba que había sido capturado y traído a Bogotá un tal Jaime Cienfuegos, miembro de la Comisión Internacional de las FARC, que no es otro sino Miguel Ángel Beltrán.

En forma acelerada, algo que no suele caracterizar ni a los burócratas de México ni de Colombia, Miguel Ángel Beltrán fue agredido y sacado de las instalaciones del INM, metido a la fuerza en una camioneta y llevado al aeropuerto, donde un avión militar colombiano lo esperaba para traerlo, como producto del secuestro, a Bogotá. El régimen criminal de la “Seguridad Democrática” presentó al profesor como un peligroso terrorista y en persona el patrón del Ubérrimo se apresuró a decir que se había capturado “a uno de los terroristas más peligrosos de la organización narcoterrorista de las FARC”, regodeándose “porque este profesor de sociología dedicado a ser profesor del crimen esté hoy en las cárceles colombianas. Gracias por la buena voluntad del presidente de México”.

Estamos diciendo que el día 22 de mayo de 2009 aconteció un hecho vergonzoso en la historia de América Latina y de México en particular, puesto que dentro de las instalaciones del INM se secuestró en forma conjunta entre la DIJIN de Colombia y el Estado mexicano a un ciudadano colombiano. Violando los más elementales procedimientos diplomáticos, y echando por la borda una tradición centenaria de refugio a intelectuales y perseguidos políticos, el gobierno de Felipe Calderón autorizó el secuestro y la posterior entrega al régimen criminal de Álvaro Uribe Vélez de un intelectual colombiano, y en la práctica intentó resucitar el Plan Cóndor de las décadas de 1970 y 1980, mediante el cual las dictaduras de Seguridad Nacional del Cono Sur intercambiaban personas que luego eran torturadas, asesinadas y desaparecidas.

Paralelamente, los medios de desinformación (RCN, Caracol, El Tiempo, El Espectador…) se encargaron de reproducir la versión oficial –ocultando la magnitud de los crímenes del Estado colombiano y reproduciendo, sin ningún sentido crítico, las mentiras propaladas por el régimen de Álvaro Uribe Vélez.

Miguel Ángel fue encarcelado, aduciendo como “pruebas reinas” los supuestos correos encontrados en el computador mágico de Raúl Reyes y sin ningún tipo de juicio, tanto los medios de desinformación como el inquilino de la Casa de Narquiño, ya lo habían condenado. Luego se efectuó una parodia de juicio, con pruebas deleznables y testigos amañados y torpes, en una burda acción en la que la defensa de Miguel Ángel desmontó una a una las mentiras y logró que fuera declarado inocente y saliera de prisión, tras dos años de encarcelamiento arbitrario.

Segundo acto: la muerte laboral

Cuando Miguel Ángel Beltrán fue secuestrado y traído en forma ilegal a Colombia, la Universidad Nacional, institución en la que se desempeñaba como profesor, no realizó ninguna acción de apoyo ni de solidaridad y tampoco le brindo ningún respaldo legal mientras estuvo en la prisión. Durante ese tiempo lo desvinculó de su nómina docente y tuvo el descaro, casi kafkiano, de enviar a un abogado a la cárcel, pero no para brindarle asesoría jurídica sino para comunicarle que debía responder por el inventario de las cosas que la UN le había adjudicado en su oficina o de lo contrario le abriría un proceso disciplinario.

Las directivas de la UN se plegaron a las decisiones arbitrarias de la “justicia colombiana” y nunca cuestionaron ni denunciaron los procedimientos terroristas del Estado colombiano. Aún peor, los académicos e investigadores de la UN –con honrosas excepciones– no se manifestaron para defender a uno de sus colegas, asumiendo una actitud cómplice con el terrorismo de Estado. Incluso, hubo profesores universitarios, incluyendo a miembros del Departamento de Sociología, que aplaudieron el secuestro oficial de Miguel Ángel, algo que se entiende porque éste les resultaba incomodo por sus posturas políticas y por los temas que investiga, relacionados con los problemas sociales de Colombia y América Latina.

Esa incomodidad aumentó cuando, tras salir de la cárcel, Miguel Ángel se reintegró a su cargo de profesor de la UN. El día que se presentó al Departamento de Sociología muy pocos se atrevieron a saludarlo y casi todos le dieron la espalda, literalmente hablando, en forma desdeñosa. Luego llegaron amenazas de muerte y Miguel Ángel partió al exilio, una terrible situación en la que el respaldo de la UN fue casi simbólico.

Estando en el exilio, el 3 septiembre de 2013 el Procurador General de la Nación, Alejandro Ordoñez, lo destituyó de su cargo de profesor, basándose en las mismas evidencias por las que había sido absuelto, principalmente en el supuesto computador mágico e indestructible de Raúl Reyes. Durante varios meses estuvo en suspenso la destitución, tiempo durante el cual unos cuantos profesores y estudiantes de la UN y otras universidades se movilizaron y denunciaron la persecución al pensamiento crítico y a la libertad de pensamiento. En este lapso, Miguel Ángel se reintegró a su trabajo a comienzos de 2014 e impartió cátedra durante el primer semestre académico de ese año.

Pero Ordóñez no cesó en su empeño inquisitorial y el 24 de julio de 2014 confirmó la destitución de Miguel Ángel Beltrán y la prohibición de ejercer algún cargo público por los próximos trece años. El rector de la UN, Ignacio Mantilla, dando muestras de una vergonzosa postración ante la Procuraduría procedió a destituirlo, sin cuestionar la decisión de Ordóñez ni reivindicar el derecho a la autonomía de que goza la universidad. Se basó en conceptos jurídicos de abogados “progresistas” para quienes era preferible la destitución de Miguel Ángel Beltrán a oponerse a la decisión de la Procuraduría, puesto que según su retórica sofística esta última posibilidad implicaba cuestionar el Estado de Derecho, algo inaudito para su cretinismo jurídico. Lo lamentable radica en que una institución universitaria, uno de cuyas banderas es la libertad de opinión y pensamiento, haya asumido como válidos los pobres argumentos del Procurador que acusó a Miguel Ángel de formar grupos de investigación y de escribir artículos y foros con “sentido político”, en los que se admitía que el conflicto armado en Colombia se había originado en la lucha de los campesinos, lo que la Procuraduría consideró como una instigación al terrorismo.

De esta forma, las autoridades universitarias –con el apoyo tácito del grueso de la comunidad académica– pusieron en juego un nuevo engranaje del terrorismo de Estado: la muerte laboral. En efecto, la destitución de su cargo de profesor en la UN significa en la práctica para Miguel Ángel Beltrán la muerte laboral, porque está inhabilitado para ejercer cualquier cargo público durante 13 años (toda una vida en términos laborales) y después de esa destitución es dudoso que alguna otra universidad quiera contratar a un profesor destituido por la Procuraduría, sobre el cual además se han difundido toda clase de mentiras y calumnias.

Tercer acto: la condena

Lo que faltaba, luego de la destitución de la UN, a finales del 2014 se conoció la condena proferida por un miembro de la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá a 100 meses de cárcel por el delito de rebelión. Esta segunda instancia se derivó de la apelación que hizo un Fiscal a la decisión de dejar libre a Miguel Ángel Beltrán. Aunque en apariencia esta decisión no se basa en las pruebas “mágicas” que se esgrimieron luego del secuestro en México, a la larga las avala, como lo señala una información de El Espectador: “Según la Fiscalía General, el profesor universitario era alias ‘Jaime Cienfuegos’, ideólogo de la comisión internacional de las Farc. El ente acusador llegó a esa conclusión luego de revisar los documentos que se encontraron en el computador del jefe guerrillero alias ‘Raúl Reyes’, abatido el 2 de marzo de 2008 en la frontera entre Colombia y Ecuador”. Esto fue lo que dijo la Fiscalía y eso fue lo que asumió como valido el Tribunal Superior de Bogotá.

No deja de ser sintomático que la condena se haya dado en pleno paro judicial en el país, lo que indica que los miembros de la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá son esquiroles. Aparte de esta curiosidad, queda claro que el aparato judicial en Colombia es otra instancia propia del terrorismo de Estado, y no es ningún poder independiente, como lo afirma la teoría liberal sobre la separación de las ramas del Estado y por eso actúa con claro criterio de clase para perseguir a estudiantes, profesores, campesinos, trabajadores, mujeres pobres… Mientras sobre estos recae la fuerza del Estado, como se evidencia con el origen social de los miles de presos comunes y políticos que abarrotan las cárceles en el país y a los que se trata peor que animales, a los delincuentes y criminales de cuello blanco se les conceden todo tipo de gabelas para que huyan, como ha sucedido con Luis Carlos Restrepo, Andrés Felipe Arias, Pilar Hurtado, Sandra Morelli… para no hablar de la impunidad que cobija los crímenes de ex presidentes, ministros, generales y sus familiares, como sucede con los responsables de los “falsos positivos”.

El aparato judicial colombiano funciona a la perfección cuando se trata de castigar trabajadores en huelga, campesinos que protestan en las carreteras, estudiantes que hacen manifestaciones… y lo mismo cuando persigue y castiga a aquellos que se oponen al régimen, sometidos a un inagotable terrorismo de Estado. Eso es lo que ha sucedido a Miguel Ángel Beltrán, por atreverse a pensar, a disentir, a dudar de las falsas verdades del establecimiento y de sus intelectuales orgánicos. Para que esto no quede en generalidades, recordemos que el fiscal que inicialmente acusó a Miguel Ángel, cuyo nombre es Ricardo Bejarano Beltrán, suele posar en las redes sociales con uniforme militar y entre sus páginas favoritas se encuentran las de la Escuela Militar, los Veteranos de guerra de Vietnam, y entre sus fetiches se encuentran las operaciones contraguerrilla ‘Fénix’ y ‘Sodoma’. Esa es una buena muestra de la “imparcialidad de la justicia” colombiana. Por eso será que, volviendo al paro judicial, se dice en son de chiste que nadie se enteró de esa protesta, porque en Colombia la justicia vive eternamente paralizada, salvo cuando se trata de joder a los pobres e insumisos.

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 ¡LIBERTAD A TOD@S L@S PRISIONER@S POLÍTIC@S!

¡NO A LA CRIMINALIZACIÓN DE LA PROTESTA SOCIAL!

¡NO A LA CRIMINALIZACIÓN DEL PENSAMIENTO CRÍTICO!

 

 

 CAMPAÑA TJER LIBERTAD

TALLER DE “J”ORMACIÓN ESTUDIANTIL RAÍCES

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Correo electrónico:    Página web: www.tjer.org

  

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07-11-2013 a las 15:12:32
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¡RAZÓN PARA VIVIR!
                                                 




Desde la campaña TJER LIBERTAD y desde la distancia del exilio académico enviamos un caluroso,   fraternal y revolucionario saludo al lanzamiento de la campaña nacional e internacional por la libertad de las y los prisioneros políticos en Colombia: “Yo te nombro libertad”, que exalta la figura emblemática de nuestro gran líder sindical, popular y agrario Huber Ballesteros, quien como miles de colombianos y colombianas prisioneros en las mazmorras del fascismo, es víctima de un falso positivo jurídico que no tiene otro objetivo más que acallar las voces de la dignidad y la resistencia que se multiplican por miles y millones en nuestro país y el mundo; porque ninguna de las organizaciones sociales y populares de las que emergen nuestros líderes, callaran su voz o cesaran en su esfuerzo de construir Otra Colombia, Otros Mundos Posibles.


No lo han podido hacer con más de 500 años de exterminio imperial, no han logrado sepultar las ansias de libertad y dignidad de las luchas de los pueblos que desde José Gabriel Condorcanqui “Túpac Amaru” y su cuerpo descuartizado y dispersado por el virreinato del Perú es semilla que hoy sigue dando frutos, al igual que la aguerrida lucha de la Cacica Gaitana que no se humilló y enfrentó al invasor y al tirano, tampoco acallarán las voces de Manuela Beltrán, José Antonio Galán y sus comuneros, Policarpa Salavarrieta, los mártires de las bananeras, Jorge Eliecer Gaitán, Guadalupe Salcedo, Jaime Batemán Cayón, Oscar William Calvo, Jaime Pardo Leal, Alirio de Jesús Pedraza, Leonardo Posada, Teófilo Forero, Manuel Cepeda Vargas, Eduardo Umaña Mendoza, Mario Calderón, Elsa Alvarado, Darío Betancourt  Echeverry, Alfredo Correa de Andreis y cientos de miles de nombrables e innombrables que han querido borrar de la memoria de los pueblos, pero que aún siguen vivos en la construcción de la esperanza, de los sueños, las utopías, no se les ha olvidado ni se olvidarán, son historia viva, son razón para vivir, son fuerza para luchar.


El gobierno colombiano debe dejar de ser el paria de América Latina, debe acabar de una vez por todas su actitud gansteril en la región y ponerse a tono con los cambios que los pueblos exigen, debe recuperar el sueño de Bolívar, de San Martín y de Artigas, debe ser nuevamente la Gran Colombia, raíz fundante de la Patria Grande; esa es la estirpe de nuestros prisioneros y prisioneras políticas, luchadores del pueblo, constructores de futuro, aguerridos visionarios, que aunque se mancillen sus nombres la historia les absolverá y a sus verdugos condenará, porque la memoria de los oprimidos no olvida.


 ¡LIBERTAD A HUBER BALLESTEROS!

¡LIBERTAD A TOD@S L@S PRISIONER@S POLÍTIC@S!

¡NO A LA CRIMINALIZACIÓN DE LA PROTESTA SOCIAL!

¡NO A LA CRIMINALIZACIÓN DEL PENSAMIENTO CRÍTICO!

 

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